Celso Dourado

Nombre: 
Celso
Apellidos: 
Dourado
Presentacion: 

CELSO DOURADO

Nace en 1960 en Barreiros ( Lugo ).

A la edad de 8 años sufre un accidente que le amputa las dos manos, hecho que marcará tanto su existencia como la propia obra.

Realiza estudios de Arte en Madrid, Lugo y A Coruña.

Expone con regularidad a partir de los años 80 y colabora como ilustrador en algunas publicaciones.

A finales de los ochenta, inicia un proyecto que le ocupará varios años. Este consiste en la creación de un espacio personal, realizado con materiales reciclados en su mayor parte y ubicado en las proximidades de la playa de LAS CATEDRALES. Albergará vivienda, estudio y una exposición permanente.

Su obra se caracteriza por la utilización de una figuración con tintes surrealistas, en la que las manos son sus protagonistas. Se le rinde un culto especial á LÍNEA en detrimento del COLOR.

Es de destacar el empleo de técnicas no habituales como son el PIROGRAVADO o las “BOLIGRAFÍAS” (grafías hechas a bolígrafo).

Su última exposición, fue una RETROSPECTIVA, titulada “ARREDOR DO DEBUXO”, celebrada en el Museo Provincial de Lugo.

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Tuve el honor de haber conocido a Celso Dourado allá en su tierra, frente a ese mar que todo lo cura. Allí descubrí la obra que venía realizando desde sus más jóvenes tiempos.

Respecto a lo que ví varias cosas me impactaron.. En primer lugar, encontré una pintura que reproducía claramente las temáticas surrealistas (la muerte, el sueño, las frustraciones, el amor imposible, la vejez, etc.); temas que había encontrado en mi gran amigo Eduardo Naranjo, es en esas conocidas ensoñaciones, pero tratadas de una forma diferente.

En cuanto al contenido, ese discurso surrealista se teñía de paisajes y referencias a la tierra del norte, al Cantábrico, cosa que me une a su obra; y en cuanto a la técnica en la que se expresaba observé una forma no clásica de enfrentarse a la pintura.

Generalmente este tipo de surrealismo se expresa en óleo, y en el caso de Celso la técnica variaba; se expresaba mediante un bolígrafo como cualquier persona, y lo hacía no sobre lienzos, sino sobre contrachapado. Esto me impresionó bastante porque conseguía motivar de la misma manera que lo habían hecho grandes surrealistas, mediante unas herramientas más básicas y más sencillas.

Por otra parte hay una cosa en el mundo del arte que siempre me ha interesado y es cómo se genera la voluntad y la fuerza de un artista. El arte no es una dedicación fácil frente a lo que muchos piensan, hay que trabajar el doble de horas y no puedes exigir un retribución concreta de tu trabajo; plagada está la historia de artistas que sufrían esquizofrenias, cojera, o que no podían dormir sin luz como el mismísimo Giacometti. Este tipo de situaciones que diferencian a unas personas de las demás, les hace tener una visión peculiar del mundo que les rodea; este es el caso de Celso. Me es indiferente que un obra esté hecha con las manos, con la boca, con ordenador o con cualquier otra cosa, pues lo que impera en el arte es una forma distinta de ver la vida y de expresar en última instancia, las pasiones y las frustraciones del alma. 

José Luis Fernández Fernández